En la economía pasa lo mismo, si un economista muerto en la década del ´50 despertara seguramente se volvería a enterrar. Murió en un mundo pujante, que recién comenzaba a descubrir el paraíso de la globalización, el cual se basaba en el constante avance de la calidad de vida y hoy resucitaría en un mundo donde la borrachera de los mercados financieros se han llevado puesto casi 20 años de avances ecónomicos. Si, la economía de hoy es borracha e imprevisible; leyendo the economist cuando llegue a la tabla final de proyecciones económicas casi me caigo de espaldas a tomar noción de los desequilibrios, de repente tener un defícit fiscal del 4% parece ordenado ante los descalabros de países como Inglaterra o Grecia donde llega al 13%, el apalancamiento del sector privado y público ha llegado a niveles estratosfericos con deudas totales que sobrepasan el 300% del PBI en países tan poderosos como EEUU y Japón. El mundo vivió su fiesta de egresados y ahora toca pagarla, los adolescentes malos del real estate y el sector bancario necesitan crecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario